domingo, 24 de abril de 2016

Detenido


El compás monótono que el calzado marca en las aceras, los agudos del tráfico en hora punta, el solo con el que el viento deslumbra al público, la melodía de la lluvia tras el cristal...

Todo suena diferente: a lágrimas atravesadas en la garganta, a música congelada.


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